Es muy interesante ver a un puñado de pequeños niños leyendo en el descanso, recomendando literatura y visitando la biblioteca, especialmente en tiempos como éste, en el que pulula la tecnología y escasean las
lecturas, las buenas conversaciones y las historias.
Después de leer varios textos, Luna Rivera Perdomo me habló con
entusiasmo de: Colombia, mi abuelo y
yo. Este será en el futuro uno de mis libros a trabajar en el aula, desde
ya es mi favorito. Constituye una fantástica y elaborada historia para abordar
la geografía desde las vivencias de Papá Sesé y su nieto. Leeré y reeleré este
descubrimiento porque sé que está lleno de sabiduría, tengo la certeza de
aprender con cada nueva lectura, y también, la impresión que con una sola
página podría desarrollar una clase completa.
“He mirado y raspado los
mapas y sus fotografías sin cansarme jamás. Sí, ahora tengo la certeza de que
Papá Sesé tenía una idea muy linda: armar con todos los recuerdos, con todos
sus apuntes, una geografía. Pero una geografía distinta”
(Fragmento tomado de: Colombia, mi abuelo y yo)
Gloria Cecilia Díaz es la autora
de El valle de los cocuyos, una recomendación de mi estudiante Santiago Andrés Lozano. Voy a empezar
por decir que esta obra está llena de luz como los hermosos cocuyos que pude
imaginar mientras avanzaba en el libro. A través de Anastacia y Jerónimo
recorrí ese valle luminoso que guarda misterios e historias fantásticas, como
aquella del hombre que teje pájaros rojos, o la de las tortugas que cuentan sus
vidas a través de las figuras que esconden sus inmensos caparazones, o las de
Silbo Brumoso cuidador de montañas azules, los árboles de una sola hoja con sus
frutos de pan o los pájaros del olvido que roban sueños ¿Acaso hay un
antagonista más perverso que uno que se roba los sueños?
“En el valle hace mucho calor, siempre hace mucho calor. Las lagartijas
se adormilan sobre las piedras, y al menor ruido abren sus ojos saltones,
levantan la cabeza y huyen. Jerónimo las quiere tanto como a los cocuyos. Hay
muchas en el valle. Jerónimo dice que ese lugar debería llamarse el valle de
los cocuyos y las lagartijas. Los unos son reyes en la noche, las otras, reinas
en el día. Los unos, hijos de las estrellas; las otras, adoradoras del sol”
(Fragmento tomado de: El valle de los cocuyos)
La novela corta que tiene como
protagonista a Adriana Andrea, La
vendedora de claveles, refleja la historia de miles de niños colombianos
que venden flores o cualquier otro elemento en los semáforos. Esta historia a diferencia de las
otras me resultó conmovedora, porque pude ver entre líneas la pobreza, pero
también la inocencia de unos niños que valoran y disfrutan de pequeños detalles
que nos regala la vida: jugar a hacer burbujas,
elevar la cometa, correr tras una pelota o ver a un perro haciendo
maromas entre los carros. Estos niños sueñan con llevar a su casa una muñeca de
pilas y se esfuerzan por repartirle claveles rojos a la ciudad, para ayudar a su
madre. Recomendación de Miguel Ángel Cárdenas.
“Después que se fue Adriana Andrea, la venta se puso más pesada. Llovía
por las tardes y amanecía lloviendo y el frío no dejaba trabajar. Los carros
pasaban distraídos perseguidos por la lluvia. Dos veces seguidas jugó mamá al
chance, y dos veces seguidas perdió con el seis ochenta y seis. Se quejaba mucho de que no hubiera para
vestirnos y que los artículos cambiaron tan rápido de precio. Y que la docena
de claveles fuera la misma docena de claveles, la bolsa de leche se elevaba por
la nubes y comprar huevos resultaba todo un lujo”
(Fragmento tomado de: La vendedora de claveles)
André Marx y Boris Pfeiffer me
sorprendieron con sus aventuras en el zoológico, la ciudad y los túneles
subterráneos. Por recomendación de Juan
Alejandro Vargas, leí este relato emocionante, que describe la
insensibilidad humana y su temible afán por dañar la naturaleza. Los personajes
son encantadores, Spi, por ejemplo, es un colibrí que no puede evitar rimar
todo lo que dice.
“Hamlet no podía dormir, se paseaba de un lado a otro en su jaula.
Normalmente habría disfrutado del aire frío y escuchado atentamente el llamado de las
hienas y de los puerco espines, o le habría aullado un poco a la luna, pero aún
seguía pensando en lo que le ocurriría a la mañana siguiente. Barnabás estaba
loco, su plan jamás funcionaría; en un par de horas Hamlet se convertiría en
abrigo de piel y su mejor amigo no podría hacer nada al respecto”
(Fragmento tomado de: La pandilla salvaje)
Santiago Andrés Lozano me entregó con su recomendación, uno de los
mejores regalos que los seres humanos podemos recibir, esto es la poesía. Lo
leí con admiración porque además viene de las manos de un gran autor: Nicolás
Guillén, de quien antes había leído algunas creaciones literarias, aunque no
infantiles.
¡Qué triste es la vida
De aquel que no ve!
No ve la guitarra,
No ve la mujer,
Ni el gorrión que huye
Cuando va a llover,
Ni la lagartija
Sobre la pared.
(Fragmento tomado de: Por el mar de las Antillas...)
Frida, una de las pintoras más importantes y reconocidas de la historia es un tema recurrente en nuestro grupo. Muchos niños observaron sus pinturas y leyeron su biografía. En estos textos hay datos extraños e interesantes que narran su historia: las dificultades vividas en la infancia y la adolescencia, como la polio y el accidente en autobus, pero lo más importante es que cuenta cómo Frida convirtió sus dolores en obras de pintura. A continuación dejo algunos apartes:
"Pinto mi propia realidad, pinto porque lo necesito"
"Ni tú ni yo somos capaces de pintar una cabeza como Frida" dijo Picasso a Diego Rivera.
"En una ocasión, uno de los perros hizo pis sobre un cuadro de Diego, el esposo de Frida, y esta le dijo: Perdónale. El perro ha demostrado que es un gran crítico de arte"
Joseph Eduardo Chamorro me recomendó este libro. Solomán es la historia de un héroe poco convencional, un simple hombre sin facultades extraordinarias. Todos los súper héroes del cine, la televisión y los dibujos animados se oponen a que sea llamado héroe, es entonces cuando proponen un reto: llevar una amapola a Ángela, una chica que tuvo un aparatoso accidente y lleva quince días en el hospital. El desenlace de la historia es bien interesante. Tal vez todos, aunque sin poderes, podemos ser héroes.
-Pero si tiene gafas... ¿Y qué tiene que ver que lleve gafas. eh? replicó el presidente ¿Acaso no se puede ser súper héroe con gafas? ¡Claro que se puede! ¡Con gafas, con dientes postizos y hasta con sarampión! ¡y Solomán se lo va a demostrar a ustedes y al mundo entero!
(Fragmento tomado de: Solomán)
Este relato de la autora Irene Vasco, es muy divertido. Carolina es la típica pre adolescente preocupada por las tareas, los peinados, los hermanos y los amigos. En medio de esto aparece en su vida un problema realmente grave, su padre quiere vivir definitivamente en un lejano pueblo llamado Monguí, por supuesto, esto sería devastador y aburrido para la protagonista de la historia.
"Entre clases y tareas, se fue todo el día en el colegio. No pude volver a hablar con Ana María y ni siquiera volvía a acordarme del problema de Monguí. A la salida tampoco pude volver a hablar con ella porque ese día, como todos los días, se le había perdido el saco del uniforme y lo estaba buscando desesperadamente por todo el colegio"
"Al entrar a la clase, el profesor Restrepo anunció que pasaría a algunos alumnos al tablero pues quería comprobar si estábamos entendiendo la materia. El tablero me da pavor, me sudan las manos y se me traba la lengua. Saqué de la memoria todas mis oraciones, invoqué a mi ángel de la guarda, crucé los dedos de las manos y de los pies, acaricié tres veces la medallita de la virgen del Carmen... hice la promesa de no comer chocolates en una semana si no me tocaba pasar al tablero"
(Fragmento tomado de: Como todos los días)
Este experimento consiste en
recibir sugerencias literarias por parte de mis estudiantes, abordar dichos libros y
prepararnos así para un conversatorio, actividad con la que daremos por finiquitado
el ejercicio del lectómetro. Hasta el momento tenemos a dos ganadores: Mariana Tovar Escobar y Joseph Eduardo Chamorro, quienes
asumieron con mucha seriedad esta aventura que es leer.